El caso de Guillermo Alfonso Jaramillo, actual ministro de Salud, dio un giro dramático en el segundo semestre de 2025, al ser vinculado directamente al entramado de corrupción de la Ungrd a través de la denominada “compulsa de copias”.
A diferencia de otros ministros como Ricardo Bonilla y Luis Fernando Velasco, cuya implicación está relacionada con el manejo de dinero y contratos, Jaramillo está siendo investigado por el presunto uso de la Ungrd como moneda de cambio para asegurar el apoyo político necesario para la aprobación de su reforma estrella: la reforma a la salud.
Según el testimonio de Olmedo López, Jaramillo participó en reuniones en las que se acordó “beneficiar” a ciertos congresistas a cambio de su voto a favor de la reforma. En estos acuerdos, el alto funcionario habría gestionado que las solicitudes de ayuda o contratos de los congresistas fueran atendidas con prioridad, a cambio de votos positivos o ausencias estratégicas en los debates de la Comisión Séptima del Senado.
El 18 de diciembre de 2025, en el mismo día en que fueron dictadas las medidas de prisión preventiva para Bonilla y Velasco, la Fiscalía General de la Nación oficializó la “compulsa de copias” contra Jaramillo ante la Corte Suprema de Justicia.
Ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, fue vinculado al escándalo de la Ungrd mediante compulsa de copias ante la Corte Suprema – crédito Cristian Bayona/Colprensa
Este mecanismo implica que un fiscal, al encontrar indicios de un posible delito cometido por un funcionario aforado, envíe las pruebas a la Corte para que inicie una investigación formal.
