El caso de Iván Velásquez, exministro de Defensa y actual embajador ante el Vaticano, tiene un trasfondo muy diferente a los casos de corrupción dentro del Gobierno.
Su situación judicial surge debido a su labor pasada como jefe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) de la ONU. El 2 de junio de 2025, una sala de apelaciones de Guatemala emitió una orden de captura internacional contra Velásquez y la fiscal General de Colombia, Luz Adriana Camargo, acusándolos de asociación ilícita, obstrucción de justicia y colusión.
La Fiscalía de Guatemala, liderada por Rafael Curruchiche (que fue sancionado por Estados Unidos por corrupción), sostiene que ambos habrían permitido “acuerdos de colaboración eficaces” ilegales con directivos de Odebrecht en 2017, favoreciendo a la constructora a cambio de testimonios, sin seguir los procedimientos legales del país.
Sobre Iván Velásquez, Guatemala solicitó la captura internacional del exministro por su rol en acuerdos con Odebrecht – crédito MinDefensa
A diciembre de 2025, la solicitud de captura internacional contra Iván Velásquez sigue activa en los juzgados de Guatemala, pero no tiene validez práctica, ya que Interpol rechazó la emisión de “circulares rojas” por tratarse de un caso con claros tintes políticos y con inmunidad diplomática de por medio.
Aunque el caso no está relacionado con el Gobierno de Petro, lo cierto es que sigue vigente y, a pesar de esta situación judicial, el presidente lo eligió como ministro de Defensa.
