El caso de María Isabel Urrutia, la emblemática medallista olímpica y exministra del Deporte en el Gobierno de Gustavo Petro, evolucionó de ser una controversia administrativa a convertirse en un juicio formal ante la Corte Suprema de Justicia.
A finales de 2025, Urrutia enfrenta graves acusaciones por presuntas irregularidades durante su gestión al frente del Ministerio de Deporte. El escándalo comenzó en marzo de 2023, cuando el presidente Petro le solicitó la renuncia pública debido a su “falta de gestión”.
María Isabel Urrutia, exministra del Deporte, enfrenta juicio por firmar más de 100 contratos antes de dejar su cargo- crédito Mariano Vimos/Colprensa
Sin embargo, Urrutia no dejó el cargo de inmediato, y en los pocos días previos a su reemplazo formal (entre el 28 de febrero y el 6 de marzo de 2023), firmó un total de 104 contratos de prestación de servicios, muchos de ellos con vigencia hasta el 31 de diciembre de 2023. La Fiscalía sostiene que ella firmó contratos de manera anticipada, terminando otros que ya estaban vigentes bajo pretextos falsos, con el objetivo de asegurar la permanencia de sus allegados en el ministerio antes de su salida.
La acusación formal llegó el 25 de junio de 2025, cuando la Fiscalía General de la Nación la acusó de cometer un delito de “contrato sin cumplimiento de requisitos legales”. La justicia considera que Urrutia actuó con dolo, ignorando las advertencias de su propio equipo técnico y jurídico sobre la ilegalidad de sus decisiones.
Además, se investiga una posible falsedad ideológica, ya que en algunos contratos se consignaron motivos inexistentes para dar por terminados los acuerdos previos. En diciembre de 2025, la exministra enfrenta un juicio oral que está listo para comenzar. Paralelamente, la Procuraduría le formuló un pliego de cargos por una falta gravísima, buscando inhabilitarla para ejercer cargos públicos entre 10 y 15 años.
